Estaba muy cerca y no pude ver cómo pasó, sólo escuché el grito de Rafael, todavía me retumba en la mente. ¿Cómo pudo pasar eso?, es la pregunta que me he hecho desde ayer. Hablé con él debajo del camión, le acaricié, le pregunté su nombre, su edad y dónde le dolía, todo, me contestó, la rueda me ha pasado por encima, me dijo. A mi marido le dijo, me estoy muriendo. Se lo llevó la embulancia y luego supimos que falleció, no podía salvarse de ninguna forma, estaba totalmente destrozado por dentro y el lo sabía. Lo siento muchísimo por él y por su familia. Soy madre y me duele y pienso en su madre desde ayer, no hay consuelo, es el peor dolor que una persona puede sufrir, la muerte de un hijo. Nunca una madre debería sobrevivir a sus hijos. Que descanse en paz.M. Carmen.
lunes, 16 de agosto de 2010
EL ACCIDENTE
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